Alejandro Bresler es sólo un empleado del templo del conocimiento. Si tiene quejas, presente una nota por triplicado en la central y espere lo que haiga que esperar.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Como locos, mirá

Desde mi ventana mi siempre ventana
se ven dos vidrios rotos
un edificio horrible con hermosos balcones un teatro
otro bar tres esquinas mi reflejo
Se ve pasar el mundo que es el mismo que es otro
yo soy otro y soy el de ayer
cuando no vi los vidrios rotos
la gente pasa que es lo que mejor hace
el edificio está que es lo que mejor hace
yo escribo vaya a saber por qué

Pensaba un poco en el sentido de ser como si se pudiera
y no encontraba muchas oraciones eficaces
remitían todas inevitablemente a mi ventana
a mí
que sólo soy sustancia cuando miro
no ahora que cierro los ojos un ratito
y soy un poco el piano que suena en la radio
la tacita de café que se apoya en la bandeja
el murmullo general del bar

Estoy resbalando desviándome

También hay plantas en mi ventana
y una de ellas me complica en sus planes
de ella quiero hablar
quiere salir de la maceta
en la que se aburren unos cuantos bichos y otras plantas
que son básicamente burguesas
y no se molestan por pertenecer al género

De vez en cuando mi plantita es golpeada por los transeúntes
que ejercitan con indiferencia ciertas dotes policíacas
pero ella insiste en su crecimiento migratorio

uno de los vidrios rotos
soborna a mi planta controla que no se arrebate
se perforó un canal para regar de lluvia a la peregrina
el otro vidrio es más independiente
o más liberal
su intención es ser un bello vidrio roto
y ver los balcones de enfrente

es que el edificio es más bien fanfarrón ostentoso
pero cae simpático aceptando cierta vegetalidad
que le queda mejor de lo que debiera
sospecho a veces que a él se debe cierta ansiedad de mi revolucionaria
el edificio está cubierto de amigos y familiares

Un detalle curioso y penoso es que han esposado a mi planta
fue un hombre de eso no puedo dudar
la han obligado a tutelar a otra plantita conformista
que es como la mía pero más chiquita
que empezó a crecer peregrinescamente
pero en un punto reflexionó y volvió
entonces
alguien amarró ambos destinos
querían asegurarse de que mi plantita aprendiera una lección
pero mi amiga levantisca no tiene nada que aprender
no es sobornable

Hace unas horas
un gordo puso un espejo frente a mi Norma Rae vegetal
lo contenta que estaba
duró muy poco apenas lo que tarda en estacionar un flete
pero mi plantita se movió arriba abajo a un lado al otro
notó lo avanzada que estaba su emancipación
yo me vi por primera vez
sentado detrás de ella vi mi café mi mesa
hacemos un buen dúo mi plantita y yo

Ella respeta mi espíritu de aventurero inmóvil
presumo que hasta le agrada
porque es como yo
se figura inmóvil pero se sabe se desea trotamundos
sólo su raíz permanece
es invencible por eso
no tiene más que su verdor su bamboleo tenue
a veces baila la música que escuchamos
y yo tengo esta ropa este cuaderno sangre
estos ojos que me dan la caricia de las hojas de mi plantita
y esta sonrisa que la festeja.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

La cosa va por acá

Intento consumar una desgracia
y no me sale
No nací trágicamente
y es probable que me muera de viejo
Siempre pensé merecer
un suicidio
al menos un asesinato
en el peor de los casos ser atropellado
pero no
lo mío es la fanfarronería
y el promedio.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Otro Poema


La noche
le teje tantas llagas a la pena
tantos tajos le abre a la boca descuidada
que hoy
hoy que es noche y que una muerte se acomoda en la sala
veo desde mi atalaya de eterno agonizante
cómo se envuelve mi dolor sin tregua
cómo se aprieta
y le quiebra los huesos a la única sonrisa que me queda

Busco desde la cruz los ojos negros
y desde el ataúd el pelo claro
de la doble hembra en celo que me abandona
la doble mujer morena
la doble niña dormida

Corazoncito triste qué poca suerte
haber nacido dulce para la muerte

Y en una esquina
la misma que cabe en humo y en lágrimas guardadas
la sombra se parece a mí
ya derrotado
ya humillado por el doble filo de una melancolía enquistada en los dedos
y dado al recuerdo enano que llena de distancia los besos
el recuerdo que punza que envenena
el único posible

Corazoncito viejo qué cosa triste
haber quedado ciego cuando naciste.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Un poema

Hay poco espacio en una huella para escribir dos noches
si fueran tres, al menos;
pero hay que dejar hoy mismo dicho lo que falta,
tal vez
porque mañana, cuando te despiertes, ya no haya mucho que decir.

Es así:
falta que vuelvas para que te vea irte.
Esta noche y la de ayer te fuiste demasiado en silencio
y yo, que estoy atento a mis descuidos, miro el piso marcado por lo que había,
que eras vos, caminando, tan linda.
Pero no te vi.
La espalda ahora ya te queda demasiado justa,
pero cuando te ibas, cuando sobre esa huella estabas vos,
el pelo te caía exactamente en el lugar preciso
y era mejor.
Era tu espalda de siempre, quiero decir, la que me gusta.

Un pie, y encima del pie vos.
Yéndote.

Ahora te veo dormir y me apena que sean casi las dos.
Vos ni siquiera sabés que en los hombros te caben tres besos,
porque la piel se te abrasa con nada
y los ojos, cerrados, se te llenan de esas promesas que nunca visito.

Mañana probablemente pase otra vez;
pero nunca habrá un irte más hermoso que este de hoy, que no vi.
Y eso es imperdonable.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Sea un indeseable

Lotro día descubrí que cargo una enorme variedad de pensamientos útiles para agenciarme soledad y desprecio. Si no fuera por el desprecio, diría que no es tan malo, porque uno siempre necesita momentos de auto recogimiento. Va entonces una colección (ampliable) de pensamientos cuya manifestación le proporcionará gratos momentos solitarios (algunos - la mayoría - están probados, otros no; como sea, esta es una lista personal y verídica, que cada uno puede completar y mejorar):

- Sensini le hizo penal a Klinsmann en la final del 90 (probado)
- Carrió está un poco buena (probado)
- Un pedo en el auto con la ventanilla cerrada y a solas es un momento de gloria (no probado)
- Habría que haber votado a Duhalde en el 99 (probado)
- La selección argentina del 78 era mediocre (no probado)
- Los niños son seres despreciables (probado)
- Las prácticas asamblearias son una garcha (probado)
- Engels era un pelotudo (no probado)
- El Mayo Francés fue un berrinche (probado)
- El CBC fue lo mejor que hizo Alfonsín (probado)
- Lo peor del sistema educativo son los docentes (probadísimo)

Bien. Verán que es una bonita colección y se trata sólo de una diminuta porción de mis pensamientos inconfesables (no tanto, en tanto los estoy escribiendo en un blog). Si a los lectores aun les quedan ganas de dirigirse a mí, pueden comentar (y confesar).

Abrazos para todos

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Lino Barañao en Página 12

Leyendo esta nota que salió hoy en ágina 12, recordé este post, publicado en Artepolítica hace unos días. Estamos jodidos (muy jodidos) si no logramos desterrar cierto sentido común que trata de transformar problemas políticos en indicadores de subdesarrollo tecnológico.

La frase que abre la nota de Página es tremenda. Dice Barañao (el nombre propio es irrelevante, pensado por fuera de la lógica que la presencia de su discurso en un cargo de semejante envergadura representa) que “Si queremos llegar a una convivencia pacífica como especie, sin poner en riesgo la paz mundial, ni la religión ni la cultura darán una solución. Lo único que permite el entendimiento entre individuos, más allá de sus creencias, es la ciencia y la tecnología”.

La frase es una colección de barbaridades. No obstante, mucho de lo que dice ahí no hace otra cosa que reproducir modos del pensamiento que se diseminan como una peste. A ver:

a) En primer lugar, hay que observar el uso de la palabra "especie" en la frase. El concepto de especie es bastante complejo; podemos considerarnos una "especie", sin dudas, desde un punto de vista biológico. Pero desde una perspectiva política somos comunidad, grupo, colectivo (habría que buscar la palabra más adecuada). La biología no nos explica (casi que ni siquiera comienza a explicarnos). Si uno avanza en la nota, verá que Barañao utilizará el concepto de "comunidad" como un imposible utópico. Es decir: nos une la biología, nos separa la política. Y Barañao dice eso porque, precisamente, se supone y nos supone objetos (volveré sobre esto en un ratito, cuando mencione el carácter desideologizado de la tecnociencia).  Efectivamente, la "comunidad" es imposible porque sólo existe en la militancia por la igualdad, que es un concepto político, no biológico. Esa imposibilidad no es un defecto, sino un motor (no voy a repetir la frase de Galeano). La convivencia humana no tiene nada que ver con la convivencia biológica, básicamente porque los términos de la primera están sujetos a la contingencia de la práctica militante. Yo no quiero convivir como espécimen, sino como miembro del colectivo humano. Lo que pasa es que esto, desde ya, asusta a quienes esperan la paz mundial (¡oh! ¡qué casualidad! ¡justo lo que dice al toque el compañero Lino!)

b) ¿Qué es la paz mundial? Barañao ya da su respuesta: la supervivencia como especie. Elijo esta porque no da ninguna más. Vivir en paz es... ¿qué es? La paz mundial es el concepto más terrible que una mente humana puede llegar a concebir. Al menos, una mente humana moderna (y, lamento informar, somos modernos, le duela a quien le duela). Poner en riesgo la paz mundial es enojarse, por ejemplo; no dialogar o buscar coincidencias. Habría que comentarle algo sobre antagonismo, a Barañao (no creo que lo acepte con facilidad, porque no es algo que se vea en el microscopio).

c) Sin embargo, sabiendo que la cura que produce la paz mundial no se ve en el microscopio, debemos observar que Lino nos manda a buscarla ahí, porque la cultura no tiene la respuesta para eso (ni la religión). Es curioso: la ciencia no es cultura para el Secretario. Y esta es la peste del pensamiento cientificista: la ciencia no es cultura, sino Verdad (así, con mayúscula), evidencia, hechos, garantía. No depende de lo que creamos, de lo que aceptemos, de lo que necesitemos. Permite el entendimiento entre individuos porque habla desde la silla que está a la derecha de Dios. Su vocero, desde ya, es el científico, que no habla por sí; de hecho, el científico no habla: es la Verdad la que habla por su boca (igual que el Papa y los jueces de la Suprema Corte... y los reyes). Un asco.

d) Esta creencia en la existencia de la Verdad (y la autoasignación que los científicos se arrogan, en tanto sus representantes) es la objetivación definitiva del hombre. Ante la Verdad, sólo queda rendirse y resignarse. No somos sujetos productores de verdades (políticas), sino esclavos de los hechos (o verdades biológicas). Hay pocos conceptos que hayan producido en la historia de la humanidad tanta desigualdad, humillación, sometimiento o degradación, como el de Verdad. Como la Verdad no es ideológica, quien la posee habla en nombre del Orden Eterno y sólo resta obedecerlo. He aquí el modo en que la ciencia garantiza la convivencia, que tanto preocupa a Barañao. Y la paz mundial. El modo de la obediencia. Otro asco. 

Obviamente, estoy despachando en renglones una discusión mucho más seria. Pero es un post, nada más. Poco pretencioso (porque, además, no me da el piné para ser pretencioso). Lo que me queda es mencionar por qué la noticia me hizo pensar el el artículo de AP.

En el Artículo de AP se habla acerca de la crisis de la educación y se propone una solución. No voy a discutir aquí los supuestos del artículo (que la educación está en crisis; que esa crisis es responsabilidad del sistema y de los alumnos, pero no de los docentes; que es una crisis de la escuela media; y varios etcéteras). Sólo me importa señalar la solución que se propone: reemplazar la educación por el adiestramiento en la técnica. La técnica aparece como el ámbito neutro que garantiza una convivencia feliz. La técnica, como la ciencia, neutraliza conflictos porque no es, ella misma, conflictiva, sino fáctica, verdadera o falsa, objetiva. Desde ya, al primer pendejo que pregunte cuáles son las razones por las cuales vale la pena saber hacer algo, o que se interrogue acerca del sentido de su práctica, o del carácter colectivo que tiene, o cualquier pelotudez semejante, lo echamos a la mierda.

Abrazos para todo el mundo.

sábado, 20 de noviembre de 2010

Qué le vamos a hacer; Heler otra vez

Hace un par de horas guardé en un armario los parciales del cuatrimestre. Es como un ritual que se repite cada seis meses: ordeno los parciales, vuelvo a mirar algunos que me gustaron, me acuerdo de algunos alumnos y algunas alumnas, envuelvo los parciales en las actas provisorias, los meto en un sobre, escribo una carátula y los guardo junto a otros muchos sobres parecidos. Después ordeno la carpeta para el cuatrimestre que viene, antes de apoyarla en uno de los estantes de la biblioteca. El orden consiste en meter mis apuntes en el libro y meter el libro en la carpeta, junto al cuadernillo que no es un cuadernillo.

Y pasó. Me di cuenta, cuando estaba por apoyar la carpeta en la biblioteca, de que ya no voy a usar más ese libro. Fue un momento increíblemente triste. Saqué el libro de la carpeta, lo hojeé, le eché un vistazo a los apuntes y guardé el libro, junto con el cuadernillo, en la biblioteca d enfrente, al lado del libro de Mario sobre Habermas. Dejé la carpeta vacía arriba del escritorio. Y me puse a llorar.

Qué mierda es la muerte, che.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Alumnos de IPC - No me pidan que cabecee

Estimados;

hoy estuve desde las 7 hasta las 10 de la mañana dando las notas en la sede y firmando las libretas. Acabo de entrar a mi mail y tengo ¡17! mails y/o comentarios preguntando por las notas. Les pido por favor que se acerque a la sede que allí dejé las actas. Los que hayan promocionado (o sea: casi todos) pueden pasar el lunes 29/11 a las 9 30 por la sede para que les firme las libretas.

Saludos

jueves, 18 de noviembre de 2010

Vale la pena

Juan Manuel Lere es profesor de historia y ciencias socielas. Y tiene un blog: este. Lo sugiero porque es muy bello.

Abrazos a todos

lunes, 25 de octubre de 2010

Alumnos de IPC - Martes y viernes de 7 a 9 y de 9 a 11 - Más fiebre

Estimados;

Estuve esperando lo más que pude, pero la fiebre persiste. Es un problemón, porque las fechas se amontonan y la corrección se va a hacer complicada. No obstante, no tiene sentido que vaya mañana a dar clases, porque me voy a romper. Dejo entonces este mensaje para avisar que mañana no voy.

Las fechas del segundo examen se corren. Se va a tomar los días 9 y 16 de noviembre (1ra. y 2da. parte).

saludos a todos

Alumnos de IPC - Lunes y jueves de 21 a 23 - Fiebre

Estimados;

Estuve todo el domingo con fiebre. Estoy con fiebre ahora. Se complica todo y bastante, porque las fechas dan con calzador; pero no puedo dar clases así. Hoy (lunes 25 de octubre) no voy a asistir.

Esto significa que todo se nos apreta. Las fechas del segundo examen serán 11 y 15 de noviembre (1ra. y 2da. parte).

Saludos.

jueves, 14 de octubre de 2010

Al público en general - Mario Heler como me sale

El tiempo, dicen, cura todo. Es mentira.

Hace un rato largo que no publico nada. Esperé inútilmente que dejar pasar unas semanas me hiciera más fácil la tarea de escribir algo sobre Mario, a quien le debo una despedida (no le debo nada ya, en realidad, lamentablemente, porque ni siquiera me está permitido sufrir un reclamo; la muerte es precisamente esa falta irreparable de todo). Digo, de todos modos, que hay deuda. Me hace sentir estúpidamente esperanzado en que un par de ojos saltones agradecen lo que hago desde algún resquicio de vaya a saber dónde.

Escribo hoy porque se cumple un año de una estupidez. Un aniversario nimio, insignificante. Sin embargo, la fecha me lo plantó a Mario de cuerpo entero frente al escritorio desde el que estoy escribiendo.

Estaba repasando unas clases viejas, anotadas en mi cuaderno. Mario se mofaba siempre de mi cuaderno, probablemente el único territorio en el cual mis obsesiones superaban a las suyas.  El día 14 de octubre de 2009 hay un textito que dice así: "Mario - 14/10/09 VER 30/03 (p.35)" (mi cuaderno está numerado; a Mario le causaba gracia). Fui a ver qué había el treinta de marzo, obviamente.

El 14 de octubre del año psado me junté con Mario para hablar de mi vida académica. Él insistía con que me pusiera a laburar, como siempre. Yo insistía con que mejor no. Ese día hablamos del proyecto UBACyT y me recordó que a principios de ese año habíamos quedado en algo que, como de costumbre, yo no había cumplido. Y tuvimos una conversación que reviví. El 30 de marzo, Mario había agarrado mi cuaderno y había empezado a hacer ahí un esquema de cuál era el trabajo que quería que hiciera en el proyecto. Mi tema era la educación. El esquema era, como todos los esquemas y cuadros de Mario, incomprensible. Yo le observé, precisamente, que si esperaba que yo cumpliera con lo que me pedía tenía que empezar a dejar de escribirme esos jeroglíficos indescifrables, que ya bastante me complicaban la vida cuando daba clases y tenía que explicar sus cuadritos (algo que ya, por mi salud, no intento). Y acá viene lo que me movió a escribir.

Mario me preguntó, cuando le hablé de sus cuadritos, lo siguiente: "¿Qué les estás diciendo a tus alumnos de mí, subversivo?" (Es muy difícil para quien no haya conocido a Mario imagináselo diciendo eso; lo siento, pero no lo puedo solucionar). Ya una vez, viajando en auto, yo le había comentado que me daba mucho resultado ponerme criticón con el libro. Él se reía (¿alguien conoce algún titular de cátedra que se ría cuando un ayudante le dice que le critica los textos en clase?). Le dije que empezaba haciendo chistes con sus cuadros y sus esquemas, que le destrozaba a ese Kuhn malvado que había inventado y le criticaba a Bourdieu. Después venía el Capítulo 3 y ahí lo transformaba de nuevo en un señor respetable, lo cual se sostenía en el capítulo 4 hasta llegar al 5 que, definitivamente, no me gustaba. Le dije también que ya casi no daba el capítulo 5, salvo para introducir dos o tres conceptos que me parecían importantes. Pero el resto estaba sometido a crítica en las clases. Yo le contaba todo esto y él sonreía y cada tanto hacía un gesto de escándalo, abriendo los ojos como huevos.

¿Por qué cuento todo esto?

Hoy descubrí que esa sonrisa ante mis confesiones es lo que no me puedo sacar de la cabeza cuando lo recuerdo. Mario se reía mucho; pero lo que me duele no es tanto recordar esa alegría sino más bien sus motivos: a Mario le alegraba la vida el pensamiento. Y créanme que esto que escribo no tiene por finalidad dejar establecido que pienso. No tiene nada que ver conmigo, más que por la anécdota que traigo a la luz. Tiene que ver con que a Mario los escalafones le importaban tanto como la práctica museística del desciframiento de esencias en los textos: nada. Le importaba charlar, pelearse, discutir. Pensar. Y si algo voy a llorar mucho tiempo de su ausencia es que años de academia no me han dado la oportunidad de conocer a otro ser humano con semejante generosidad. Yo me sentía, con Mario y gracias a esa risa desencajada y hermosa que tenía, mucho más importante. Yo era mejor cuando él estaba vivo, porque él me hacía sentir mejor. Créanme, amigos, que en la vida académica no sobra gente así. Es más: no sé si hay gente así, además de Mario.

Podría haberlo recordado como un gran pensador, como un intelectual profundo, como un verdadero transgresor (qué palabra bastardeada y difícil de usar, pero que le cabe demasiado bien). Era todo eso. También era un gran docente y, sobre todo, un maestro. Era un filósofo, lo cual ya es muchísimo. Pero lo recuerdo como alguien que hacía mejores a las personas que tocaba. Alguien que me hizo mejor a mí.

Se lo agradezco profundamente y, como si me escuchara, le digo que voy a hacer lo imposible para estar a la altura de lo que pensaba que yo podía ser.

Te mando un abrazo, Mariete.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Al público en general - Nuevas encuestas

Como ya el clamor era insoportable (¡Los clamantes llegaron esta vez a ser... DOS!) ahí puse encuestas nuevas.
Bueno, eso.

Chau

P.S.: Los parciales son una garcha. En cuanto los lea, confirmo.

Ora sí, chau.

martes, 7 de septiembre de 2010

A los alumnos de IPC, Todas las comisiones - No hay clases jueves 9 ni viernes 10/9

Estimados;

creo que el título de la entrada es suficientemente elocuente. De todos modos, reitero en letras grandotas que los días jueves 9/9 y el viernes 10/9 no habrá clases, porque estoy participando del IV Encuentro Internacional de Economía Política y Derechos Humanos, organizado por la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo y el CEMOP.

Para los que estén interesados, hay información sobre el congreso aquí. El programa de actividades lo escanee y lo subí acá.

Saludos y hasta la semana que viene

lunes, 23 de agosto de 2010

A los alumnos de IPC, Martes y Viernes de 7 a 9 y de 9 a 11 - Hasta el viernes

Estimados;

por razones que ya expliqué en la entrada anterior, no daré clases mañana (24 de agosto), así que nos veremos directamente el viernes, haciendo lo que se pueda.

Perdón por las molestias y saludos a todos.

domingo, 22 de agosto de 2010

A los alumnos de IPC, todas las comisiones - ...

Estimados;

Es domingo. Hoy a la mañana falleció Mario Heler, titular de la materia. No voy a escribir casi nada acá, al menos ahora, porque estoy muy triste. Sólo quiero avisarles a los alumnos de los lunes y jueves que el lunes 23 de agosto no habrá clases, porque en la cátedra vamos a tomarnos un día de duelo.

Déjenme agregar, simplemente, que se murió un hombre muy hermoso; y es una cagada. Una tremenda cagada.

Nos vemos pronto. Gracias y saludos.

jueves, 19 de agosto de 2010

Alumnos de IPC, Cátedra Heler, sede Bulnes, todas las comisiones - Holainas

Estimados


Nobleza obliga: lo que voy a escribir va a ser igual a lo que ya escribí a principios de año cuando un inocente grupo de blancas palomas hacía sus primeros pasos y yo las recibía aquí. Ahora ya no son blancas palomas, entre otras cosas por mi culpa, que digo malas palabras y pongo ejemplos feos que hacen que la inocencia de los pobres párvulos se pierda para siempre en un torrente de satanismo y barbaridades. Vuelvo al punto: esto ya lo escribí (no esto, específicamente, sino lo que va a venir después de esto, que es una mera aclaración de lo otro que a diferencia de esto no lo escribí hoy como sí eso otro a lo que hacía referencia cuando dije esto, que no es esto, no sé si me esplicoc); si quieren, pueden intentar verificar y empiezan a poner abajo "entradas antiguas" hasta que encuentran la bienvenida del cuatrimestre pasado. No lo recomiendo, porque es muy tedioso y porque me permite aspirar a unos minutos de sana idolatría. Por otra parte, si ya leyeron esto (ahora sí esto es esto que estoy escribiendo y no lo otro que van a leer), es tarde, porque ya les impuse la novedad. De prepo (o sea, les impuse). Fin. De la introducción.             O sea.

Este será de aquí en más nuestro punto de encuentro fuera de los horarios de clase. Voy, entonces, a hacer las consideraciones de rigor de todo inicio lectivo, sumándoles algunos aditamentos relevantes que nos pongan de cara al trabajo que comienza.

Antes de comenzar con la sección de adoctrinamiento burocrático, describiré muy brevemente lo que están viendo.

Como notarán, a las entradas (o bien "posteos", utilizando el lenguaje que los jóvenes de hoy manejan, como "grosso" y "nada" y "de onda", por ejemplo), se le suman una serie de alternativas de comunicación y esparcimiento en la barra del costado (miren a su derecha, sin salirse de la pantalla... un poco más arriba... no, más abajo... ahí). En primer lugar, encontrarán mi foto y perfil. Todo es explícito, así que sólo curioseen un rato. Inmediatamente abajo, está el espacio dedicado al chupamedismo, en el cual pueden ingresar a fin de incrementar sus chances de aprobación en alrededor de un 7% (es un estimado, aclaro). Más abajo aun, la sección encuestas. A continuación, un arbolito que permite leer viejas entradas (no lo hagan, es aburridísimo; o háganlo y comenten lo genial que les pareció todo, para sumar un nuevo 4%, también estimado). Finalmente, un breve recorrido por los blogs que suelo frecuentar y en los cuales me gusta participar, para disgusto de sus responsables, toda gente mal llevada.

Alumnxs (tomá pa vos, musidora), a las cosas.

Aquí (en el blog) voy a anunciar las novedades con respecto a paros o modificaciones similares sobra la cursada de este primer cuatrimestre de 2008. Los alumnos de Lunes y jueves recuerden que si no aparece en esta cartelera ningún aviso hasta las 16 horas del día que tienen clase, es porque hay clase normalmente. Los alumnos de martes y viernes deberán fijarse el día anterior, también hasta las 16 horas.

Todas las comunicaciones, a partir de ahora, se harán por este medio. No por mail. Usaremos los comentarios que están debajo para dialogar. Recuerden también, por favor, que no se aceptan comentarios anónimos.

"Todas las comunicaciones" quiere decir, entre otras cosas (este recurso de terminar el anuncio de una enumeración con la frase "entre otras cosas" es ridículo, lo sé, porque descalifica absolutamente la enumeración; lo uso, de todos modos, porque me protege legalmente): mención a artículos periodísticos de interés, anuncio de fechas y modalidades de examen, comunicación de estados de ánimo, propaganda política. Nótese que no está mencionada ninguna opción que diga algo como "repaso de temas complejos", "aclaración de dudas conceptuales", o parecidos (no sé qué quiere decir "parecidos"; no insistan). Lo marco para excluir explícitamente del blog los pedidos de clases extra. Los temas que no se entienden, se aclaran en clase utilizando la centenaria modalidad de la pregunta. Podría decir que esto responde a que tengo mucho trabajo. Eso es cierto, pero las razones de la exclusión son, verdaderamente, dos: 1) me encanta lucirme frente a las masas en vivo y disfrutar los gestos admirados de los alumnos; 2) no me dan ganas de ponerme a escribir lo que puedo decir al día siguiente. Podemos agregar una tercera opción, que subraye la importancia que tiene que se atrevan a dialogar conmigo y con sus compañeros, teniendo en cuenta que no es (más allá de que eso les hayan dicho durante años y años de entrenamiento disciplinario) delito no entender y menos a mí, que perfecciono día a día mi registro oracular. Pero esta última opción suena muy pedagógica y se puede llegar a interpretar como que estoy tratando de excusar mi lisa y llana vagancia. Así que quédense con las otras dos y absténganse de solicitar clases extra, insolentes.

Si algo no quedó claro, ahí están los comentarios. Y si no, nos vemos en unos días.

Saludos.

martes, 17 de agosto de 2010

Al público en general - A mis amigos plantadores de pinos

Las declaraciones del comandante Pino de lotro día son como una salida del ropero. Al fin. Lo estábamos esperando y le agradecemos. Gracias, Pino. Ahora mis amigos pinistas van a ingresar en el mundo y podremos discutir desde allí (esto de debatir con gente que vivía en el cielo puro de la inmaculada revolución era difícil, realmente, porque la pureza moral es invencible). Shastá.

Como estoy muy contento con este sinceramiento revolucionario del comandante anaranjado, dejo ahí una encuestita para saber qué opina el soberano.

Un abrazo alborozado.

sábado, 14 de agosto de 2010

Al público en general - La palabra fácil

Esta entrada no está destinada a hablar sobre las personas de verba sencilla o incontinente e insustancial. Si así fuera, estaría cometiendo un autoatentado. De hecho, lo que me importa es el vocablo "fácil" y su utilización impropia. Si alguien está pensando que entonces debería haber titulado la entrada entrecomillando el vocablo "fácil", para ahorrarme toda esta introducción, le contesto que no lo hice, precisamente, para escribir esta introducción y ya tener algo que decir, porque yo no soy de palabra fácil; o sí, porque todo esto que estoy diciendo es insustancial y evitable y ese es otro sentido de la frase "palabra fácil", que no es lo mismo que hablar de los sentidos de la palabra "fácil", que no es una frase sino una palabra, o sea. Lo otro que le contesto es que no moleste, que ya bastantes problemas tengo como para sumarle a mi vida una discusión bizantina con un gil que no entiende que los hombres somos falibles. Y lo otro que le contesto es que yo no lo llamé. O sea.

Bueno. hecha la aclaración inicial, voy a lo que creo que es el punto.

La cosa es así. Lotro día en el sute me encontré frente a una revista que invitaba a sus lectores a conocer una nueva dieta milagrosa rica en proteínas, vitaminas y otras inas que, además, era rica y  "fácil" de hacer. En la foto de la revista había una señorita muy agraciada (no por la naturaleza, sino por la dieta, creo), frente a la cual se desplegaban unos alimentos (la susodicha dieta). Los alimentos eran unas bananas, una manzana, otras legumbres por el estilo y un plato de vermichelis con un par de almóndigas, un tuquete y unos vegetales tipo perejílicos esparcidos por encima. Veamos.

Banana, manzana y otros vegetales crudos. Ok. Fácil. pero lo demás; ¿Qué tiene de fácil? Fácil es un sánguche. O una pizza de Angelito que te viene hecha (salvando que tenés que ir a la puerta, buscar cambio, ponerte las chancletas, lavar cubiertos... pero ta bien, le damos un fácil). O unos fideos con manteca (que, no obstante, implican todo un proceso de llenado de cacerola, prendida de hornalla, revolvimiento, colamiento, lavado de platos... ya me fatigué). Pero lo de la foto es casi como una tragedia para el facilista (yo, en este caso): a todo lo que dije recién de los fideos agregale abrir una lata de tomate (te concedo más: de pomarola, así no te ponés a picar una cebolla que ya es una aberración), amasarte unas almóndigas (ya sé, las compraste hechas... ¿Y?), picarte un perejil (ahí sí te quiero ver). No le veo lo fácil. Por ahí te solucionás todo y te comprás una lata de vermichelis con almóndigas y tuco que sólo hay que calentar (si no hay, debería haber); pero ahí lo que se te pianta es el "rica".

Internado ya en estas profundidades del pensamiento me acordé de un coso que me bajé de la internec sobre mecánica básica, cuyo "gancho" (uso esta palabra recurriendo a mis años de estudio del marketing y el management) era la "facilidad" con la cual se podía arreglar un automóvil una vez que uno lo leía. Perfetoc. Lo que yo estaba necesitando era eso y empecé a mirarlo suponiendo que en su única página (no podía tener más) había una foto que mostraba un botón secreto que todo automóvil tiene que vos abrís el capó y lo apretás y zácate, te rectifica el motor y te cambia el aceite y te infla las gomas. Nones. Lo que hay es una foto del motor con palabras terribles como tuerca, polea, destornillador y correa (y pinza). Epa. Todo eso ya lo sé; y es muy difícil. "Fácil" es cambiar un cuerito. Explicación: para cambiar un cuerito hace falta una sola herramienta, y la más elemental después del martillo: un destornillador. Ya dos herramientas es difícil. Y tres es llevarlo al mecánico (al auto, no a la canilla, que era un ejemplo). "Mecánica fácil" es un oxímoron. Ahora lo sé, pasada la decepción de ese día.

Último ejemplo: es una mujer fácil. Biento. Lo que yo quería y ahí está, todos lo dicen: esa chica es una mujer fácil. Qué hacer: obviamente, quedarse delante de ella esperando que salte sobre nosotros diciendo "¡poséeme, Juan Carlos!" (nosotros no nos llamamos Juan Carlos, pero a ella no le importa, porque es tan fácil que ni el nombre te pregunta). Nop. Nos impacientamos y descubrimos que su "facilez" consiste en que le gusta el sexo. Ok. A mí también. Y a casi todo el mundo. Pero; ¿por qué eso la hace fácil? Ya si tengo que acercarme y preguntarle cómo se llama es difícil. Es imposible, más bien. Uno dirá "no, porque por ahí viene y te dice que le gustás, o que sos muy simpático; o te hace gestos provocativos" (no sé cómo es todo eso porque nunca me pasó... o sí, pero verán que es precisamente el punto, ahora nomás); ¿Y? ¿Qué tiene todo eso de fácil? ¿Cómo decodificar todo eso de manera tal que quede claro que lo que esa chica quiere es un "poséeme Juan Carlos"? A ver. Muchachas: los-varones-no-entendemos-nada-de-lo-que-ustedes-nos-quieren-decir (podría terminar la frase en la palabra "nada", pero dicha así es más útil para lo que quiero demostrar). Ninguna insinuación es fácil, porque no tenemos idea de que se trate de una insinuación. Es más; casi puedo afirmar que es una ley de la naturaleza que cuando creemos que hay una insinuación, es porque no la hay. Así que ya ven: "mujer fácil" es la que se tira en palomita sobre mí (y desnuda, porque si no ya hay interpretaciones variadas). Todo lo demás es difícil.

Ya me aburrí de mí, como suele suceder. Ejemplos del bastardeo de la palabra "fácil" hay miles. La idea, creo, shastá. Era eso, nada más.

Saludos

P.S.: Uno de estos días pongo encuestas nuevas; pero desde ya digo que en una de ellas votaron por cosas ridículas como "Y vos quién sos" ¿Qué pasa, muchachos y muchachas? ¿A quién se le ocurre votar algo así en una encuesta? Tienen que volver rápido las clases, porque ya estamos de relajo, parece.

jueves, 12 de agosto de 2010

Al público en general - Premios ACE

Ya sé: no tiene nada que ver con nada. Pero últimamente estoy tan anárquico que nada tiene que ver con nada, así que aguantensén.

Lotro día entregaron los premios ACE. Resulta que tengo una amiga que una vez se ganó uno y cada tanto la nominan. La cuestión es que me puse a ver el programa para ver si estaba nominada o no (nota: decir que no sabía de antemano si estaba nominada o no me describe como amigo; afortunadamente hace rato me asumí como una porquería, lo cual no es consuelo para mis habituales pero sí para mí, que ando por la vida desparramando maldad y sonriendo, todo al mismo tiempo) y decidí que alguien lo tiene que decir de una vez: el premio ACE es una poronga. No me refiero a su calidad de premio (también en ese sentido es una poronga) sino a su forma. Lo que me pregunto (créanlo: desde hace tiempo) es ¿cómo es que nadie lo dice? ¿Cómo nadie dice, así, sin vueltas, la frase "este premio que me acaban de dar tiene forma de poronga"? Digo; un tipo o una mina sube al escenario y le dan un consolador de 30 cm. con huevos y todo... ¿Y, flaco? ¿Y, flaca? ¡Estamos esperando! ¡alguien tiene que decir algo! ¡cualquier cosa! Por favor, no sigamos haciendo como si nada. Yo hace años ya que no doy más con este tema. Me atrevo a afirmar que si llega el momento en que alguien lo diga voy a parar de hacer lo que sea que esté haciendo y voy a aplaudir de pie, aunque lo que diga sea una pelotudez, o una guarangada mayúscula, o un comentario de mal gusto. Basta. Les doy, gratis, a los futuros recipientes, dos ideas, malas, pero que sirven para empezar a pensar cómo vamos a encarar el año que viene, en el cual esto ya tiene que solucionarse:

"Gracias por este premio; venía pensando decirles que se lo podían meter en el orto; pero veo que me han ganado de mano" (aplausos y risas)

"Sobre todo para quienes no han ganado, debo decir que deberán agradecer al diseñador de este premio el haber materializado sus fantasías respecto de lo que esperan que haga con él" (risas y aplausos, sobre todo de quienes han perdido, que además le tiran un beso y se dan golpecitos en el pecho)

Y así.

Saludos a todos

domingo, 8 de agosto de 2010

Al público en general - La felicidad tiene cara de Bob Esponja

Resulta que hoy terminé de corregir un montón de cosas. Como siempre cuando termino de corregir, hice un cafiolo y, cigarrillo de por medio, empecé a investigar la webósfera. Encontré, aquí, la fuente de la felicidad: una página que tiene todos (todos, todos) los capítulos del programa de TV más genial de los últimos 700 años: Bob Esponja.

Buenazo como soy, la comparto con el mundo en general, recomendando con ferviente insistencia que pasen por acá y por acá, para ser gentes un poco más contentas.

Eso, nada más. De nada.

P.S.: Y ahí puse otras encuestas, respondiendo al pequeño clamor popular de una persona que clamó (popularmente)

sábado, 31 de julio de 2010

Al público en general - Chupetines en cuotas

Antes que nada, resultados de las últimas encuestas:

a) El pueblo ha decidido que los que estaban en contra del matrimonio igualitario no merecían mucha amabilidad. Mal. La paz mundial sólo se logra escuchando al otro, creando consenso y buscando el diálogo. Lo que es yo, creo que hay que escuchar las dos campanas, porque así se construye una patria sin odios y con amores.

b) El pueblo quiere discriminar a los católicos y a los profesores de filosofía. Lo segundo lo entiendo, pero lo primero es una muestra de intolerancia para con el diferente, para con el otro, para con el que piensa diferente o de otra manera (o distinto). La patria grande nos necesita a todos (incluso, por qué no, ahora que lo pienso, a los profesores de filosofía).

Voy a relatar una breve historia de (mi) vida, de hondo contenido humano. La idea es dar un marco para que se entienda que la humanidad está en el horno. Pero vamos de a poco.

Resulta que hace unos meses se casó un sobrino. Fui con mi mujer a Falabella porque el muchacho había hecho una lista de cosas imprescindibles para la vida humana como vasos y televisores que debían ser comprados por gente que no tiene ni vasos ni televisores pero los regala. Bueno. Yo tengo vasos y televisores (tengo televisor, en realidad, porque es uno). No sé a qué vino todo esto. Voy al punto. Llegué al negocio y medio que ya sabía que mi regalo no iba a estar muy lejos del rubro electrodoméstico neutro, que es lo que uno regala cuando le da lo mismo o cuando no sabe qué hacer (mi caso es el segundo). No fallé: compré una licuadora (no la del Vaticano, porque estaba como cinco mil pesos, sino una de esas más rústicas que sólo les apretás un botoncito y te licúan un ladrillo). Lo que me importa contar viene ahora. Cuando fui a pagar, descubrí que el Banco Patagonia, para colaborar con mi camino hacia el bienestar económico y de la vida en general, tenía un acuerdo con Falabella por el cual me descontaban un 10% y me daban 12 cuotas sin interés. Acetep, confiado en un futuro mejor y más pleno. Error. Resulta que hoy me llegaron dos noticias terribles (tres, en realidad).

La primera fue el resumen de mi tarjeta de crédito, que nunca miro porque es muy difícil de entender. Descubrí que estoy pagando la quinta cuota de 20 pesos de esa licuadora del orto. O sea: voy a estar siete meses más pagando una licuadora de 200 pesos. Yo, que me angustio si me preguntan qué voy a hacer el jueves, tengo un compromiso de siete meses con una garcha electrónica de 200 mangos. Me siento patético. Eludí los televisores, las notebooks y esa cámara digital que nunca iba a usar pero que le fotografiaba un pedo a una mosca y vengo a engancharme un año con una porquería que se puede reemplazar con un pisapuré, una cuchara y un poco de paciencia. Soy un pelotudo.

Lo que me enoja es que tras recibir este golpe feroz de la vida me llegó un mail ofreciéndome toda clase de ventajas para comprar el regalo del día del niño de mis hijos. Cuando miro lo que puedo comprar veo Play Sations, juguetes y... ¡Ropa! A ver, a ver. La foto de la oferta era una remera. Una remera que te puede costar, pongamos... 60 pesos (si cuesta más de 60 pesos no es una remera, sino un auto). A 60 le sacás un 20% y te da 48. A 48 lo dividís por 12 y te da una cuota de 4 pesos. Yo digo... ¿Me están jodiendo? ¿Quién carajo va a comprar una remera en cuotas? Por ahí todas esas advertencias demoníacas que aparecen debajo de la oferta (son unas siglas terribles como TNA, TEM y CFT; o amenazas como Seguro de Vida por Si Está Pagando y Espicha e incisos sietes bises de una Ley 2367483929219) te aumentan un poco el valor; pero si te fijás en los números son algo así como el 0,4% ó el 0,012%, lo cual a lo sumo te da una cuota de 4,02, con toda la furia.

¿Por qué todo este escándalo? No sé. Dos opciones: a) estoy aburrido y quería postear algo; b) mi vida colapsó a las ocho de la noche cuando salí del supermercado y pasé por el kiosco. Quise comprar unos chupetines que costaban, en total, 0,50. Yo tenía una moneda de 0,25 y un billete de 10 pesos y la kiosquera me ofreció pagar la mitad en el momento y la otra mitad el lunes. O sea: me compré dos chupetines en dos cuotas de 0,25. Sí, señores: como si mi vida no fuera ya lo suficientemente terrible voy a tener que estar hasta el lunes pensando que no me tengo que olvidar de pagarle los 25 centavos a la kiosquera de Aráoz.

Para mí que es el fin del mundo, o algo así.

Saludos

miércoles, 14 de julio de 2010

Al público en general - Diálogo en el subte

Resulta que ayer tenía que dar clases en la Universidad de Madres. Me fui en Subte, porque supuse, bien, que el tránsito iba a ser imposible de digerir, en vistas de que el frente del Congreso estaba lleno de putos (no, de los otros putos, los que todavía no se dieron cuenta de que son putos; los que valen la pena marchan hoy, creo). Más allá del pintoresco recorrido (Subte B, Callao, caminata en medio de la turba descerebrada), coloreado por un par de cruces verbales indignos (dignos de mí, pero indignos de buen ciudadano) con uno que otro troglodita (y puto) y de la simpática escena que pude protagonizar con los cumpas de la UPMPM cuando salimos a hacer el ruidazo en concordancia con la desconcentración (nuevos intercambios verbales poco memorables pero reconfortantes), lo que me quedó del día fue el fragmento de un diálogo escuchado en el Subte y protagonizado por dos señoras que comentaban el "tema de la jornada" al regresar a casa, que transcribo:

Señora 1: ¿Y viste que Osvaldo Bazán dijo que es guei?

Señora 2: Ay, ni me digas, que yo lo veía y me encantaba; pero fijate vos, qué vergüenza.

Y les juro, pero les juro, que si uno las miraba parecían gente normal.


P.S.: Ganó Maradona en la última encuesta. Y Felipe Melo va a ser DT de Brasil (un abrazo latinoamericanista para el hermano pueblo brasileño)

viernes, 9 de julio de 2010

Al público en general - Un comentario

Posteo un comentario de Adrián S. que me gustó, aunque no comparta algunas cosas, tal como están dichas.

Yo era un detractor de Maradona hasta que lo ví en traje de director técnico. Pasé por la desaprobación total sobre cualquier aspecto de su vida, luego por la incredulidad cuando lo nombraron DT, después por la ira cuando las eliminatorias, y después, el garrotazo: Un cambio de actitud radical, que se ponía de manifiesto en aspectos tan diversos como la vestimenta, la mesura, y un buen uso (por primera vez) de la mística que se le atribuye. Todo esto en consonancia con resultados muy positivos, y tangibles. Me ilusioné, y eso no es poco para un argentino.

No puedo dejar de ver en Maradona y la selección, una versión deportiva y acotada de lo que somos como nación.

Tiene que seguir, hizo un buen trabajo hasta que nos topamos con un equipo que simplemente hizo los deberes mejor que nosotros.

Es que siempre tenemos todas las condiciones, pero todavía somos simplistas, cómodos y cortoplacistas.

Tenemos algo que no se puede transmitir, ni aprender: lo inexplicable que nos identifica y nos hace irresistibles ante el mundo, que nunca parece ser capaz de ignorarnos por completo. Hijos y nietos de inmigrantes que en vez de aceptar incorporarse a las filas o padecer la escasez, eligieron subirse a un barco y mandar todo al carajo: cambiar el mal conocido de la guerra y el hambre (nada fuera de lo común desde que Europa es Europa) por la incertidumbre de "lo bueno por conocer": ¿Cuántos de nosotros hoy día seríamos capaces? ¿Cuánta gente se sobreadapta a condiciones lamentables nada más que para no subirse a un avión? Nuestros abuelos y bisabuelos fueron capaces,y algo de eso nos quedó: evidentemente somos la síntesis de un estrato de gente muy especial, que a lo largo de unos 30 ó 40 años optó por hacer algo distinto.

Nos falta lo más fácil, que sí es lo que se puede aprender de otros pueblos con el pecho frío: hacer los deberes, calcular un poco, contar las monedas a ver si llegamos, ver algo más allá de pasado mañana.


Desde una reunión de consorcio hasta las eliminatorias del mundial, pasando por cualquier otro asunto que nos involucre, la Argentina siempre se manifiesta en patrones bien definidos, desde cualquier plano que se lo quiera analizar. Falta madurar un poco.

Pero mientras tanto, hay que creer que somos capaces, así como en su debido momento lo hicieron la bobe, el opa y la oma, la iaia o los nonos cuando se les cruzó por el balero ir hasta el puerto a averiguar cuánto salía un par de pasajes de ida a latinoamérica.

El tipo se tiene que quedar, es el que mejor nos representa.


Lo que más me atrae es la valorización de ciertos rasgos que se suelen presentar en otros foros como baldones cuasi genéticos e insuperables de una argentinidad retrasada.

Saludos

martes, 6 de julio de 2010

Al público en general - Cuartos de final

 Se acerca el final. La gloria empieza a elegir a su representante, mientras que el escarnio ya tiene los suyos. Conforme a la práctica que ya se ha hecho habitual en este espacio, analizaremos los últimos cotejos del torneo que tiene en vilo a la humanidad.

Antes de eso, mencionemos que "la gente" ha galardonado al "fútbol-abstracción" paraguayo como la aparición más revolucionaria de los últimos tiempos y ha seguido manifestándose devota del ícono futbolístico y moral de la actualidad: Marcelo Bielsa. A la espera de un milagro que reponga el espíritu de masacre ausente en casi todo este torneo, pasamos sin dilaciones a comentar los últimos partidos.


- Brasil - Holanda: Felicidade tem muito, muito, muito, muito (mais muito) fim. Se acabó la parodia de la nominación incompleta o vergonzante. Como cruel venganza del destino, el responsable de dejar afuera a la selección de los hombres sin apellido fue el único jugador con uno. Dicen algunos maledicentes que la burla brasileña a la humanidad fue castigada en su ley: tanto, pero tanto avisaron, pletóricos de confianza y desfachatez, los "verde amarelos" al mundo que se darían el lujo de jugar el resto del torneo con Elano afuera, que los holandeses aprovecharon la circunstancia. El partido fue, como se podía suponer con anticipación, una batalla táctica y psicológica de principio a fin; es decir: noventa minutos de basura. Algunos puntos destacables, no obstante, reanimaron un poco el espectáculo: 1) Brasil perdió; 2) Felipe Melo tomó sobre sus hombros la responsabilidad de pincelar el juego con la a esta altura alarmantemente escasa violencia asesina; 3) Perdió Brasil. Podría agregarse un cuarto punto: que Brasil fue derrotado; pero no es bueno alentar la división de la patria grande latinoamericana (desde aquí, un fraterno abrazo latinoamericanista para el hermano pueblo brasileño). Un análisis aparte merece la destacada labor del combinado holandés, que desplegó en el partido todas sus armas: imprecisión, lentitud, infantilidad y la siempre necesaria dosis de renuncia a cualquier cosa parecida al fútbol, tan importante en un mundial. Tuvo su premio, aunque sobre el final pasó sobresaltos por su arriesgada intención de jugar bien, lo cual, en este tipo de competencias, suele castigarse severamente. Conclusión: un digno partido de cuartos de final, sólo opacado por momentos de buen juego que en el balance general del partido resultaron un detalle menor. Calificación del cotejo: 8 (ocho).

- Ghana - Uruguay: Decepción absoluta. Definitivamente, Uruguay es la gran decepción de este mundial. Tras su quinto partido sin extirpar un fémur o practicar una cirugía de maxilar a algún rival, ya puede decirse que todo lo que esperábamos de la "celeste" no podrá verse cumplido, a menos que en las semifinales se produzca un milagro. Puede decirse lo mismo del combinado ghanés (o ghanano), del cual esperábamos un mayor índice de ablaciones, habida cuenta de la estética constumbre de los futbolistas africanos por practicar pintorescas traqueotomías en las instancias decisivas de los torneos que los tienen como animadores. Más allá de estos datos, el partido fue, afortunadamente, todo lo que imaginábamos, defraudando sólo en los instantes finales, cuando se vio alguna intención de practicar buen juego por parte de los ghaneses (o ghananos). El resultado del partido ha sido realmente consagratorio para Uruguay y bien merecido, ya que el haber expulsado del torneo a potencias galácticas como Estados Unidos y Ghana permiten con derecho afirmar que se trata de uno de los cuatro países con mejor fútbol en la tierra (y, por qué no, el universo). Una mención especial merece el gesto fraterno de Gyan, jugador ghanés (o ghanano) que, como reconocimiento a la excelencia futbolística y moral de los "charrúas" decidió declinar la oferta de ganar el partido en el final, lo cual hubiera sido notablemente injusto. Dicen en Sudáfrica (pero Alá es más grande) que Gyan depositó como un legado en manos y pies de los Uruguayos las esperanzas de la carnicería que aun no llegó. Que así sea. Calificación del partido: 2 (dos).

- Argentina - Alemania: Mea culpa. Mucho se me ha observado en estos días que si había podido sobrevivir el torneo sin ver los partidos anteriores del seleccionado, bien podía haber soportado uno más. La referenca es obvia: algunos "cabuleros" me imputan la derrota por haber visto el partido. Más allá de aceptar la parte que me pueda tocar, quiero observar que suele ser provechoso para todo equipo de fútbol aportar a las cábalas un juego al menos mediocre, lo cual no ocurrió. Si "nuestros chicos" depositaron, como parece, todas sus expectativas en mi inasistencia al cotejo tienen también su parte de responsabilidad. Lo mismo puede decirse del técnico Diego Armando Maradona y sus poco felices declaraciones previas al partido, cuando habría señalado que "no soportaría una definición por penales". Los alemanes, atentos y considerados como todo habitante del primer mundo (porque allá es distinto, es otra cosa), habrían tomado a pecho los dichos del argentino y se habrían comprometido a ahorrarle el sufrimiento y la posible muerte (lo cual hubiera sido casi tan triste como perder un partido de fútbol). Bien por ellos. Debo decir que me llamó la atención que quien yo creía venía siendo la figura del mundial hasta el momento (me refiero al gran Martín Demichelis) no me impresionara tanto (o sí, pero no en el sentido que yo esperaba). Lo que sí debe destacarse es el enorme gesto deportivo de los jugadores Otamendi y Romero, que en función de configurar un espectáculo épico desde el inicio convinieron en permitir a los alemanes adelantarse tempranamente en el marcador. Queda como consuelo para la afición argentina que el resultado final permitirá desarrollar hasta el paroxismo la hasta este momento dificultosa tarea del escarnio, tan grata a nuestra cultura. El partido en sí no merece mayores comentarios, puesto que el resultado habla por sí solo: este equipo alemán es realmente una muestra de buen juego, velocidad, precisión y mística de ataque. Ya lo corregirán y ganarán el mundial, probablemente. Saludos al hermano pueblo de Alemania. Calificación del partido: 5 (cinco).

- España - Paraguay: Desilusión, no por el resultado, sino por la actitud paraguaya de intentar (aunque esporádicamente) ganar el encuentro jugando a algo. Probablemente la cercanía de las instancias decisivas llevó a los paraguayos a abandonar su revolucionaria prédica por la ausencia absoluta de fútbol y lo pagaron caro. Enfrente, una selección española más experimentada en el terreno del fútbol real hizo su negocio jugando como sabe hacerlo: pases intrascendentes, gambetas intrascendentes, remates intrascendentes y goles en posición adelantada. Un párrafo aparte merece la actuación del árbitro, cuya encomiable decisión de producir un gol se hizo evidente en un tramo del encuentro en el que decidió conceder penales que fueron amablemente declinados por protagonistas que sabían lo que querían: nada. Mejor dicho: Paraguay insistía en su fragor empatístico y españa en su espera por un offside salvador. Triunfó la injusticia, como debe ser en un mundial. Calificación del partido: 10 (diez).

Saludos a todos, excepto a los integrantes del seleccionado nacional, que ya pueden contarse en la lista de los depravados, fracasados, delincuentes o profesores de filosofía de las ciencias (probablemente esto último sea un exceso).

miércoles, 30 de junio de 2010

Al público en general - Octavos de final

Estimados;

Se estrechan los márgenes. Los modernos gladiadores, atletas, artistas del balompié, comienzan a exponer sus argumentos más sólidos. Perder significa quedarse afuera, ser un perdedor, un inútil, una basura social, la peor lacra humana. Por eso, nadie quiere perder. Sí: llegó la fase eliminatoria, el todo o nada, el matar o morir, la gloria o el escarnio. Al fin. La paz mundial me tenía los huevos al plato. Nada de paz mundial. O, en todo caso, que vuelva el 12 de julio, fecha de reconciliaciones y retorno del amor y la bondad (para los que sobrevivan a los pelotones de fusilamiento que cada país, convenientemente, preparará para los eliminados). Y ahí sí, el amor y no la guerra. Pero ahora, la guerra. Vamos todavía.

Antes, una breve mención a las dos (intrascendentes) encuestas que pasaron.

a) Marcello Lippi emigrará a algún país petrolero. Como castigo por su traición a la patria italiana se lo castigará con fortuna, sexo desenfrenado y bacanales interminables, pero lejos de su amado país, al que sólo podrá regresar cuantas veces se le dé la regalada gana. Nuestras condolencias para con ese perdedor.

b) Las razones por las cuales fue eliminado el combinado italiano fueron, curiosamente, la grandeza de Marcelo Bielsa. No nos esperábamos esto. De todos modos, queda como cuenta pendiente para la Federación Italiana revisar, en el futuro, la vestimenta de sus jugadores. Es fútbol, amigos, no natación: medias caídas, remera holgada, aspecto desalineado, mal olor. Respecto del juego, desde aquí nuestra solidaridad con la impronta revolucionaria, que ha producido un nuevo representante, Paraguay, del cual nos ocuparemos más abajo. Festejamos este acontecimiento.

Ya están las nuevas encuestas, creo que más profundas e interesantes.

A lo nuestro:

- Uruguay - Corea: Viva el fútbol. Confirmando todos los pronósticos, charrúas y coreanos regalaron un exquisito despliegue de driblings, pases certeros, centros milimétricos y juego colectivo de relojería. En un cotejo de ida y vuelta, se impuso la fineza futbolística uruguaya por sobre la mecánica colectiva exacta y deliciosa del seleccionado asiático. Sólo algunos detalles opacaron el brillo del partido. En primer lugar, que los dos jugaron de la manera más horripilante que un ser humano es capaz de soportar, indiferentes al grito de un grupo de espectadores que clamaba por un cáncer de ojo o una úlcera perforada que excusara de seguir mirando. Por otra parte, si hay a esta altura del torneo alguna expectativa en torno a la posibilidad de observar húmeros destrozados, dientes extraviados y cirugías de intestino a cielo abierto, gran parte de ellas está depositada en los jugadores uruguayos, que hasta aquí han decepcionado (esperamos con ansias el partido Uruguay - Ghana). Finalmente, otra vez el llanto oriental ha producido estragos, tal vez no tan graves como los que siguieron a la eliminación de japón (de la que ya hablaremos), pero que nos obligan a insistir con que la FIFA deberá tomar medidas para que en los próximos torneos al menos un equipo amarillo obtenga el campeonato. Calificación del partido: seis.

- Ghana - Estados Unidos: Viva el fútbol, pero mueran los futbolistas (al menos, estos). Si algo sostenía el interés en las acciones, era la ansiosa espera de que Donovan sacara en algún momento su guitarra e interpretara "Catch the Wind", o "Remembrer the Alamo". En cuanto se corroboró que este Donovan no era el cantante, sino un homónimo, la frustración se apoderó de la concurrencia (dicen, de todos modos, algunos maledicentes, que el juego desplegado por este caballero es una muestra irrefutable de que se trata, efectivamente, del cantante). Se pueden rescatar del encuentro, no obstante, dos cosas: 1) Ghana es uno de los ocho mejores equipos del mundo; 2) Estados Unidos es uno de los dieciséis mejores equipos del mundo. Todo un logro, habida cuenta de lo cuasi delictivo que aparenta ser el juego de ambos equipos. Calificación del encuentro: nueve.

- Alemania - Inglaterra: Bochorno. Se hablará mucho de este partido, no sólo por las enormes expectativas generadas y por el juego desplegado, sino también por la incomprensible decisión de un juez de línea que con su inoperancia (que, esperamos, sea motivo suficiente para suspenderlo de por vida y, por qué no, encarcelarlo y, por qué no, asesinarlo) cambió el resultado del encuentro o al menos influyó decisivamente en él (me quedé con las ganas de decir que por ahí se puede asesinar al árbitro, también; y al otro juez de línea y a todos los que de alguna manera puedan estar relacionados con un asunto tan grave). El offside marcado a Klose cerca del final del encuentro (que hubiera colocado cifras terminantes al partido) fue una vergüenza. Tratemos, de todos modos, de abstenernos de este detalle para analizar algunos aspectos positivos, como lo fue la entereza inglesa (allá es otra cosa) ante la adversidad, que llegó al paroxismo cuando, estando 2 a 1 abajo, convirtió un gol y lo declinó como retribución para saldar una ofensa de cuarenta y cuatro años de antigüedad. Dicen algunos que el partido entero fue una retribución, ya que los defensores ingleses se gritaban entre ellos, desesperados, instándose a no detener a los jugadores alemanes que, con todo éxito, hacían un gol atrás de otro (aceptando la retribución ofrecida). No deberán confiarse los alemanes; en su próximo encuentro, la cita es con Demichelis. Calificación del partido: dos (por culpa del árbitro y sus asistentes, desde ya).

- Argentina - México: Pasó lo siguiente. Resulta que a eso de las tres del domingo descubrí con horror que en mi casa no había velas. No era que se hubiera cortado la luz; pero soy un hombre previsor y la falta me estremeció el ánimo. Salí de mi casa rumbo al supermercado (dicho sea de paso: cerca de mi casa hay un supermercado atendido por una familia de coreanos, que se mostraron amables y sonrientes; fue un shock, en tanto yo suponía que todos los coreanos realmente existentes habían optado por el harakiri el día anterior. La afabilidad de estos sujetos debe dejarnos una enseñanza: hay que sobreponerse a las grades tragedias y seguir adelante, porque la vida siempre da otra oportunidad) y noté asombrado que las calles estaban desiertas. Pensé, entonces, que ese regalo del destino era una oportunidad para conducir mi automóvil por zonas inexploradas de la ciudad. Compré las velas, me subí a mi auto y me dediqué a pasear, cada vez más asombrado por la paulatina pero inexorable desaparición de todo rastro humano de las calles porteñas. Hubiera sido un hermoso momento, de no haber mediado una decisión errónea: prender la radio. Decubrí, con horror, que acababa de terminar el partido del seleccionado argentino, que se había jugado minutos antes. Me invadió la indignación, en tanto un acontecimiento de tal magnitud debería haberse publicitado al menos un poco, como para no generar incautos como yo, ignorantes del evento por causa de la escasa promoción. Más allá del percance, supe que la selección había ganado 3 a 1 y supuse, creo que bien, que había dado otra lección de posesión y vértigo aplastante, además de Demichelis. Califiación del partido: no sé, no lo vi. Vamos Argentina.

- Hoanda - Eslovaquia: Viva el fútbolen. Calificación del partido: siete.

- Chile - Brasil: Vi vi vi va va va el fútbol. El choque esperado. La potencia y la cenicienta. El toque punzante y experimentado contra la esperanza del novato. El poderío chileno contra la inexperiencia brasileña. Sucedió lo lógico: el fútbol total aplastó a la ingenuidad "verde amarela". Chile sigue, como no podía ser de otro modo, su inexorable camino a la consagración definitiva de la mano de la magia de Sánchez, la precisión de Valdivia, la puntada letal de Suazo y, desde ya, la conducción de la nueva deidad del fútbol: Marcelo Bielsa. ¡Vamos Chile! ¡Aguante Bielsa! (me apuntan acá que no fue tan así y que en realidad ganó Brasil 3 a 0; voy a comprobarlo, aunque me parezca un absurdo y no cambie, en lo central, el análisis del encuentro). Calificación del partido: diez.

- España - Portugal: ¡Olé! Importante recuperación de España, tras haber sufrido el vendaval chileno en la fecha anterior. Había mucha expectativa en torno a la capacidad de los jugadores españoles para sobreponerse a la humillación sufrida en el último partido de la fase de grupos. Afortunadamente para todos nosotros (hispanohablantes deudores de la tradición ibérica), los queridos "gallegos" (yo les digo así, cariñosamente) mostraron una entereza a toda prueba y salieron, desde el primer minuto, a hacer esa misma bazofia de siempre. Enfrente, por suerte, estaban los portugueses, que no sólo saben más que nadie (excepto Italia) sobre este tema de producir la nada sino que además cuentan con el más consagrado de los no-jugadores del planeta: Cristiano Ronaldo. Es fundamental detenerse en esto último, en tanto muestra hasta qué punto los tiempos actuales son tiempos de deconstrucción: así como Italia deconstruye el juego, Cristiano Ronaldo deconstruye el concepto de "jugador". Se supone (o se suponía) que un jugador es un partícipe del juego. La definición es obvia y parece de sentido común; no obstante, la aparición de este nuevo astro metafísico nos permite reconsiderarla, para incluir en ella una nuena existencia posible (lo cual revoluciona la ontología misma del fútbol): el jugador no-partícipe. Portugal podría haber simplificado su esquema, colocando en la cancha a diez deportistas. Afortunadamente, decidió la inclusión (es un modo de decir; cuesta nombrar lo nuevo) de un elemento que provoca el pase o el centro, pero sin sentido. Sin ese elemento en la cancha, el centro simplemente no existe y el pase simplemente no se hace; la inclusión (nuevamente, perdón) de Cristiano Ronaldo habilita la acción, pero esta se anula a sí misma, en tanto es una acción sin objeto. Brillante. Calificación del partido: cuatro.

- Paraguay - Japón: Dejé para el final este partido porque es, probablemente, el punto máximo en la serie de grandes innovaciones conceptuales que se produjeron en el torneo. Al no-fútbol italiano y el no-jugador portugués, se ha venido a sumar el fútbol-abstracción de Paraguay y Japón. Esta magnífica invención consiste en una elaboración precisa de todas las alternativas posibles del juego, fuera del campo de juego. El partido, en sí mismo, se ha jugado ya antes de existir como tal y, por ende, produce 120 minutos humanos simplemente sobrantes, reinventando de este modo no sólo el concepto del fútbol sino el concepto del tiempo mismo. Sí señores: Paraguay y japón lograron que 120 minutos de la humanidad simplemente no existieran. Ha trascendido que la idea fue de los entrenadores. Inicialmente, se concibió la posibilidad de extraer a los arqueros, lo cual dio paso a la postulación de la posibilidad de extraer los arcos mismos. De allí a concebir la extracción del partido en su totalidad había sólo un paso, que se dio. La FIFA, renuente a los cambios drásticos, se negó a la petición de las federaciones nipona y paraguaya de establecer un marcador 0-0 (5-3), favorable a los paraguayos, sin necesidad de jugar el partido. Ocurrió lo inevitable: 0-0 (5-3). La negativa de la FIFA tiene varios puntos cuestionables, de los cuales profundizaremos dos. El primero es la cerrazón ante lo revolucionario. Ya lo hemos marcado en otros momentos y no vale la pena insistir. El segundo es el más grave y lo mencionaremos a pesar de que también hemos hecho referencia a él: si es de insensibles someter a un espectador a una derrota por goleada de un equipo oriental, es decididamente sádico e inhumano obligarlo a observar cómo un asiático es eliminado por penales. La lástima que produce aumenta la tasa de suicidios. En este caso, la FIFA tenía sólo dos alternativas: o accedía al pedido de no disputar el innecesario encuentro, o decretaba para los paraguayos la prohibición de derrotar a los japoneses. Erró en todo. Calificación del partido jugado: cero. Calificación del partido conceptual: diez.

De más está decir que ya no se podrá dudar de que los ocho equipos que quedan son, como todos (jugadores, periodistas y simpatizantes) dicen, "los ocho mejores del mundo". Paraguay, Uruguay y Ghana han ganado ese sitial de honor al haber desplazado del torneo a potencias futbolísticas como Japón, Corea y Estados Unidos. Bien por todos ellos. Alguno pensará: pero Argentina, ¿merece tanta consideración, habida cuenta de que su llegada a esta instancia se debió a enfrentamientos con seleccionados decididamente débiles como Grecia, Nigeria, Corea y México? En este caso es diferente. Algunos combinados arrastran ciertos méritos menores recientes (campeonatos del mundo, copas continentales, producción interminable de astros en grandes ligas) que los hacen acreedores a ser considerados a una altura no tan inferior a la de los tres países que ya hemos mencionado, cuya excelencia se debe exclusiva y merecidamente a su desempeño en este mundial contra equipos de un poderío inigualable. Bien por todos.

Saludos

viernes, 25 de junio de 2010

Al público en general - Viva el mundial; ¡Forza Italia!

Estimados;

Resultados de las encuestas pasadas:

a) Apodo del próximo ídolo brasileño: Eloyo. Su compañero de juego sera Boris Klumbergfield. Y una línea de tres atrás con Pipú, Pepeteque y Kulí. Yo agregaría un mediocampo con Tutú, Mememe y vulvinho y un par de inhos más para completar. Que se saquen la careta de una vez y sinceren que nos toman a todos para la joda.

b) La masa considera que la ausencia de faltas violentas, fracturas de tibias y húmeros y codazos arteros destinados a la conmoción cerebral del adversario, que tanto colorido le dan al fútbol, no abundan en este mundial porque el fútbol se amariconó. No comparto. Creo más bien que los esfuerzos del primer mundo por llevar la democracia a las regiones más lejanas del globo ha dado sus frutos y ya nadie puede ser ajeno al viento de paz mundial que recorre el planeta. Me parece alarmante que los jóvenes (ustedes, que votaron) confundan la bondad y el deseo de fraternidad universal con una mariconada. Así anda todo.

Vayamos ahora a las consideraciones sobre los partidos que no han entrado aun en la consideración de este blog. Sintetizaré mucho algunos de ellos y omitiré varios, en función de la gran cantidad de partidos a analizar. Sepan disculpar las molestias ocasionadas, pero más allá de mis deseos de ofrecerles mis sesudas reflexiones quiero ahorrarles el tedio y no ser un obstáculo en su búsqueda de horizontes más amplios que la lectura de un artículo dedicado al fútbol. Los quiero mucho.

- México - Uruguay y Francia - Sudáfrica: Aquí sólo restaba saber si México le iba a ganar a Uruguay o viceversa. Francia ya había mostrado su elevado sentido de la cortesía y Sudáfrica había hecho lo propio, como anfitrión que le dice a sus invitados "siéntanse como en su casa" (pero dejando la casa, lo cual maximizaba el gesto altruista). Finalmente, pasó lo que tenía que pasar: ganó alguno de los dos, en un partido horripilante.

- Argentina - Grecia: Las Moiras siguen tejiendo misteriosamente sus hilos. Indignación. Aunque parezca increíble, a la misma hora en que jugaba el seleccionado nacional, en la televisión pasaron Corea del Sur - Nigeria (partido que no comentaré, en tanto no ofrece diferencias respecto de lo que dije oportunamente sobre Japón - Camerún en un post anterior). Indignado, miré ese terrorífico espectáculo de indiferenciaciones absolutas hasta que terminó, para descubrir recién al final que en otros canales sí habían transmitido el de Argentina, ¡sin que en ningún momento el relator de Nigeria - Corea dijera algo como "deje de mirar este partido que en el 7 pasan el de Argentina"! ¡Vergonzoso y destituyente! De todos modos, me enteré del resultado y vi los goles. Demichelis, sumado, esta vez, a una afortunada (para Argentina) mala decisión del técnico griego permitieron el triunfo argentino. Demichelis, claro está, por su gol, que lo afianza como el gran estandarte del fútbol local. En cuanto al técnico de Grecia, se equivocó en asignar a Sokratis la marca personal de Messi; fuentes bien informadas me apuntan que lo persiguió todo el partido diciéndole cosas como "¿Pero qué es la gambeta, a fin de cuentas? ¿Y qué es el gol, sino una mera apariencia errónea del verdadero Bien?". Messi, al parecer poco afecto al pensamiento filosófico, sólo lo eludía, indiferente a las observaciones de Sokratis, que le explicaba que la empiria no refutaría sus enunciados; "tu gambeta actual -decía Sokratis - de ningún modo te servirá para demostrar la falsedad de mis palabras y mantendrá tu creencia ilusoria en la verdad del mundo sensible". Esto último Messi no lo escuchó porque ya estaba festejando el gol de Palermo. Vamos Argentina.

- Eslovenia - Inglaterra y EEUU - Argelia. Triunfaron el bien y la democracia. Y la paz mundial. Vamos todavía.

- Ghana - Alemania: Cuentan los que saben (pero Alá es más grande), que durante los días previos al partido la Federación Ghanesa (o Ghanana) de Fútbol impartió un seminario intentando instruir a los jugadores de su selección acerca de las características físicas del instrumento de juego denominado "arco". El objetivo, claro está, era que los seminaristas pudieran reconocerlo al entrar en el campo de juego, a fin de introducir en él la pelota. Lo que olvidaron fue esto último, es decir, explicarles que la pelota debía ingresar en el arco. Los ghaneses (o ghananos), viendo que allí había un señor, simplificaban su labor tirándola donde ese caballero no pudiera alcanzarla; o sea, fuera del arco. Todo un toque de atención para la nueva escuela pedagógica ghanesa (o ghanana), hoy muy en boga.

- GRUPO E: No se puede decir demasiado de un grupo que consagra a Japón como uno de los 16 mejores equipos del mundo, excepto esto: ¡Jajajajajajajaja!

- ITALIA: Aclaro que no me ocuparé de Paraguay, digno representante de latinoamércia (desde aquí, un fraterno abrazo latinoamericanista para la hermana república del Paraguay), ni de Nueva Zelanda y Eslovaquia (nuevos referentes de la excelencia futbolística mundial y, por qué no, Vialactal). Me importa remarcar tan sólo que en este grupo se ha cometido la más grave, insultante y dolorosa injusticia de la historia del deporte. Desde hace ya muchos años, el querido pueblo italiano viene bregando incesantemente por la instauración de un nuevo deporte que se juega con una pelota, once jugadores, dos arcos, la prohibición del uso de las manos para manejar el balón, pero que no es fútbol. Es algo que parece fútbol, no lo negaré; y hasta lo llaman fútbol muchos desprevenidos. Pero es de otro orden. Y si bien a casi todo el mundo este extraño despliegue le resulta una aberración estética, una malformación del gusto, una experiencia mas dolorosa que un transplante de córnea sin anestesia, a los italianos les sirvió para ser cuatro veces campeones mundiales ¡de fútbol! Lo que quiero remarcar es que con Italia se va del mundial la posibilidad de una revolución absoluta, de una innovación total. Muchos dirán: Italia es un asco, el catenaccio es una bazofia que induce al suicidio. Estarán equivocados. Es simplemente el momento dialéctico en que el fútbol se niega a sí mismo para dar surgimiento a lo nuevo, a lo imprevisto. Ya no podremos gozarlo. Una injusticia y, sobre todo, una verdadera lástima.

- Brasil - Costa de Marfil: Ya dije que no hablaría de partidos de Brasil. Sólo quiero remarcar aquí que en este partido se confirmaron las peores predicciones de algunos lúcidos comentaristas de este blog. Es imprescindible que la FIFA obligue a normalizar la situación, prohibiendo, o bien algunos nombres, o bien algunas conductas. Kaká, por ejemplo, deberá llamarse Roberto Gómez o no podrá ser cambiado ni expulsado, a fin de evitar expresiones como "salió Kaka" o "el árbitro expulsa a Kaka (que suena "el árbitro expulsa Kaka"). Del mismo modo, o Elano se empieza a llamar Ricardo Gutiérrez o ya no podrá ser interceptado por faltas que le provoquen lesiones o lo abatan. Esto último se estipulará para eludir frases como "se fracturó Elano" o "el defensor equis cruzó fuerte y acabó con Elano por el piso". No se puede vivir así. En serio, no se puede.

- Portugal - Corea: Yo me lloré. Descubrí la cosa que más lástima da en el mundo: un coreano que recibe su séptimo gol. Hay que prohibirlo. El número máximo de goles que se le pueden hacer a cualquier equipo asiático es cuatro. A partir de allí, cada jugador que convierta un gol será inmediatamente expulsado y se sancionará penal a favor del contrario. Me acuerdo de lo que sentí viendo los rostros descorazonados de los coreanos y no puedo seguir escribiendo. Perdón.

- No voy a hablar de España, porque puede llegar a transformarse en el equipo que cometa la más soberana, monumental, terrible y fatídica de las injusticias: eliminar a Chile y, por ende, a Bielsa. Sólo de pensarlo me suceden unas cosas... voy a arrepentirme de lo que pueda decir. Así que mejor me reservo para el próximo partido, en el cual no me quedará más opción que descargarme.

- Chile - Suiza: Cabe para este partido hacer un repaso de lo que dije acerca de los jugadores ghaneses. En este caso, la Federación Chilena de Fútbol tendrá mucho que trabajar. Por mi parte, voy a decir, solamente: ¡Valdivia y la reputísima madre que te parió! ¡El arco son esos tres palos blancos que tenés adelante, animal! ¡Adentro! ¡Adentro tenés que meter la pelota! ¡Alexis Sánchez y la reverendísima concha de tu hermana! ¡Tu arquero es el otro, pedazo de tarado! ¡A este no se la des, salame! ¡Suazo y la recalcada cachufla de tu abuela! ¿Te dan un plus por  "cercanía del palo derecho", bestia? ¡Cuenta tanto si pasa tres centímetros afuera como si pasa tres centímetros adentro, tarado! ¡Beausejour y me recago en la poronga de tu viejo! ¿Te creés que tenés que hacer goles en francés? ¡Pateá de una vez y para allá, pelotudo! ¡Al arco y fuerte! ¡Y adentro! No sé si me interpretan lo que quiero significar.

Una aclaración final de enorme relevancia:

Es habitual que a la hora de discutir acerca de la calidad futbolística de los jugadores de tal o cual país, se tome como un dato relevante su participación en el mundial inmediatamente jugado. Frases como "es el campeón del mundo", o "pero llegaron a semifinales del mundial" suelen servir, muchas veces, como cierre de una discusión. Observo, entonces, que con este criterio se deben volver de aquí en más obligadas, en función de cualquier discusión sobre estaturas futbolísticas, las referencias a grandes potencias como Corea (que eliminó al campeón de África), Estados Unidos (que ganó el grupo en el que jugaba Inglaterra), Japón (segundo en su grupo), Nueva Zelanda (que no perdió ningún partido) y Eslovaquia (que eliminó al campeón del mundo y, por ende, al mejor de todos los equipos universales de la historia, que ya no es el mejor, habiendo sido desplazado por su verdugo). Por si no queda claro, hay aquí cuatro selecciones que están dentro de las 16 clasificadas y son, por ende, cuatro de las mejores selecciones del mundo. O dicho como les gusta a los que miden la calidad futbolística por el desempeño mundialista: parte del mejor fútbol del mundo se juega en Corea, Japón, Eslovaquia y Estados Unidos. De más está decir que si, por ejemplo, llegara a pasar cualquiera de estas selecciones a cuartos y Argentina no, se podría decir, con cierto extraño derecho que, poniendo sólo un ejemplo, el fútbol norteamericano es mejor que el argentino. Cosas del fútbol.

miércoles, 23 de junio de 2010

Al público en general - Preguntas estúpidas (II)

Estimados;

Encontrábame yo corrigiendo exámenes cuando me asaltó un pensamiento (porque lo que es yo, que soy un inteletualc, los pensamientos como que me vienen así, iluminadísticamente, de un golpe inspirado y repentino) que me impidió continuar. Escribo este post para poder seguir corrigiendo, una vez lanzada mi duda al mundo.

Resulta que en el blog de Paula publiqué un comentario en el que postulaba que las mujeres deberían aceptar sus "apellidos de varón" (por el apellido de casadas) como paso necesario a la realización personal (de su esposo). Si bien era un obvio chiste (era un obvio chiste), me quedó flotando esa idea extraña de que "apellido de varón" no tenía sentido.

No obstante, revisando mi propio pensamiento (vean el ejercicio de la reflexión en su esplendor) descubrí que no está mal, no señor. Hay apellidos de varón. Y, por supuesto, apellidos de mujer.

Una mujer que conozco se llama Marina Pérez. Y está mal. Siempre me sonó mal y ahora entiendo por qué: una mujer no se puede llamar Pérez, porque automáticamente se transforma en un señor y se tiene que dejar un bigote. Lo mismo que Pavón (cuyo examen estoy destrozando). "Fernando Pavón" en excelente: viril, rudo, un tanto malvado y cruel. Perfecto. Pero "María Pavón" es un escándalo inaceptable.

(Aclaración: sé que esto es un tremendo descubrimiento para todas - debería decir, ya, todos - las Pérez que cursan esta materia; pero ya lo dijo un poeta: "nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio" - y poco después dejó las drogas, pero ya era tarde).

Como contrapartida, "Belli" es un apellido femenino. Florencia Belli es exacto: delicado, enigmático, sensual. Ernesto Belli es una señora. O Jorge Fraschina: un error indudable que se advierte sólo pronunciando un par de veces esa "f" resbaladiza en combinación con una "ch" que suena como "cu" y le da al la palabra un toque perfumado y tenue, femenino. Gabriela Fraschina es una maravilla.

La duda es: suponiendo (como supongo y bien, porque ya lo he contrastado con las listas de alumnos) que la mayoría de los apellidos son neutros; ¿cuántos apellidos con género existirán, además de los que ya mencioné?

Saludos

viernes, 18 de junio de 2010

Al público en general - Actualización doctrinaria para la toma del poder en Sudáfrica

Estimados:

Empecemos por donde siempre. Análisis de las encuestas pasadas:

- La primera de las encuestas estaba destinada a medir el grado de tolerancia a la diversidad cultural por parte del alumnado. El resultado fue trágico: el 70% de los participantes eligió opciones que abarcaron desde el asesinato simple y llano hasta la instrumentación de las vuvuzelas como juguete sexual involuntario (los más piadosos, sólo se pronunciaron a favor de una pertinente lubricación, lo cual es misericordioso pero inmundo y perverso... ¿qué tienen en la cabeza, muchachos?). Así, una demostración popular, festiva, colorida y alegre es sencillamente catalogada casi como un delito grave. Un paso atrás en la construcción de un mundo sin odios y con consensos, más aun teniendo en cuenta que sólo un 6% de los encuestados se manifestaron a favor de promover una paz mundial que, se ve, está cada vez más lejos. Triste. Doloroso (sobre todo para los que caigan en garras de quienes promueven no envaselinar las vuvzelas).

- La segunda encuesta demuestra el grado de fanatismo cuasi místico de la juventud argentina, perdida en una nube de exitismo, alcohol, sexo, droga y pornografía en Internet. Si bien es cierto que gran parte se pronunció a favor de la paz mundial (lo cual es bueno, pero se contradice con lo expresado en la encuesta anterior y por lo tanto es mentira y por lo tanto es malo), es sorprendente que muchos prefieran una eventual presidencia de Macri a frustrar las posibilidades de ver campeón al seleccionado nacional. Esto es una muestra de fanatismo en tanto es obvio que nadie quiere que Macri sea presidente en 2011 (me apuntan acá que hay gente que sí, pero es demasiado absurdo como para creerlo). Ya lo dije en otras oportunidades: no adoréis falsos ídolos (en este caso, jugadores de fútbol), no sucumbáis al influjo de la tentación exitista y efímera, no depositéis vuestros anhelos en intrascendentes manifestaciones vulgares. Sólo estudiéis, trabajéis y Angra dos Reis.

Aclaro, por si algún despistado lo necesita, que mis propios deseos de que Chile y Argentina realicen una destacada labor en este campeonato mundial no se deben al fanatismo (que no poseo, en tanto soy un hombre de la intelectualidad y la cultura), sino a un elevado sentimiento patriótico y, sobre todo, latinoamericanista. Mi interés en este torneo es meramente socio - antropológico (o sea: científico).

Es en tal sentido que deberá entenderse el riguroso análisis que se hará a continuación de los partidos jugados hasta aquí. Lean con suma atención porque hallarán claves de comprensión de los complejos procesos de producción del conocimiento. Nada de lo que aquí se escribe carece de interés pedagógico.

- Italia - Paraguay: El primer partido jacobino del mundial. Decididos a cortar de cuajo con el desviacionismo contrarrevolucionario que intentaba (sin éxito, aclaremos) promover la belleza en el juego, veintidós auténticos Robespierres del fútbol decidieron cortar, si no cabezas, al deporte mismo. Jugaron a algo, aunque aun no sepamos muy bien a qué (hay gente estudiando el asunto).

- Nueva Zelanda - Eslovaquia: Primer gran tragedia del mundial. Una horda de infames que reciben el nombre de "alumnos del CBC" decidió, a principio de cuatrimestre, ignorar la existencia de un mundial. Esta ignorancia imperdonable los llevó a anotarse en una materia que se cursaba en la misma hora que el partido. Se sumó a ello la fatídica decisión de un cruel titular de cátedra de asignarme dicho horario. No vi el partido. Odio a todos. A todos.

- Costa de Marfíl - Portugal: Un canto al fútbol. Lamentablemente, en el fútbol es mejor hacer goles que cantar y el partido fue la peor catástrofe mundial del año después de mis horarios de cursada superpuestos a los partidos. Lo bueno: los nombres de los jugadores son tan ridículos que uno puede disfrutar del partido burlándose de ellos (Duda, Pepe, Deco, Nani, Siaka Tiene, Yaya Touré). Lo malo: juegan al fútbol (o algo así)

- Brasil - Corea: No pienso analizar un partido de Brasil hasta que de una vez alguien acometa la tarea de reponer los apellidos de los jugadores brasileños. Es poco ético que supuestos astros del deporte intenten esconderse bajo la sombra del anonimato como defensa anticipada por su bajo desempeño: ¿Nilmar qué? Adriano qué? Es una vergüenza, además, que lo que se supone es un equipo candidato a un título del mundo imponga a la humanidad la penosa labor de decir palabras como Kaká o Elano. Por otra parte, ya hablé en entradas anteriores sobre los japoneses y los otros coreanos y lo ratifico: no se pueden distinguir, no se pueden pronunciar, no se pueden detener... es una vergüenza. La FIFA deberá tomar cartas en estos asuntos urgentes.

- España - Suiza: se dio la lógica, en un pobre partido. Un encuentro entre la pulcritud, el funcionamiento institucional sin fisuras, la cordialidad y, sobre todo, la blondez inmaculada, por un lado y la barbarie, el idioma castellano y el peinado de Puyol, por el otro, concluyó con un triunfo del mecanismo relojeril (y rubio, no olviden eso). Me dicen nuevamente acá que no es así, ya que España era el candidato natural a ganar el partido. No puede ser. Yo creo que de Alemania para arriba es otra cosa, como que allá es distinto. Mejor. Bien por Suiza.

- Chile - Honduras: El campeón arrancó con todo. Pase, toque, tiki tiki, taka taka, tucu tucu y Alexis Sánchez, el nuevo dios al que futuras generaciones venerarán como el más excelso de los seguidores del gran buda moderno: Marcelo Bielsa. Es una pena que el hermano pueblo de Honduras haya tenido que sufrir el embate de esta máquina del fútbol. Un abrazo latinoamericano para los hondureños.

- Sudáfrica - Uruguay: Alto aquí. La tarea realizada por los jugadores uruguayos merece el primer agradecimiento incondicional del mundo en general. Habida cuenta de la inflexible posición de la FIFA en torno a la eliminación de las vuvuzelas, el conjunto uruguayo se ofreció como estandarte de la eliminación de la presencia de los sudafricanos mismos. Ya hay polémica, en tanto fuentes muy confiables aseguran que los mismos jugadores sudafricanos se ofrecieron cual corderos sacrificiales al plan, ya desesperados de años y años de jugar rodeados por el sonido infernal de los diabólicos adminículos; ¿estamos ante el primer escándalo del mundial?

- Francia - México: Los franceses son otra cosa. Allá es distinto (como en Suiza, pero un poco menos porque Francia es más al sur y, por ende, peor). Campeones en el 98 y subcampeones en el 2006, los franceses develaron al fin su estrategia en pos de la paz mundial: un campeonato, en la final; al siguiente, fuera en la primera ronda. Ellos, inventores de la igualdad, la fraternidad y la igualdad (y las medialunas denserio, no como acá), dan cada cuatro años a otros equipos hermanos la oportunidad de lucir su juego. México, por su parte, deberá cuidarse en el futuro, en tanto no todos los rivales le ofrecerán tanta cordialidad (además de revisar el peinado de Andrés Guardado, que está al borde del reglamento).

- Grecia - Nigeria: Al fin lo que todos esperábamos desde el primer partido: la violencia criminal. Los nigerianos asumieron el papel de víctimas propiciatorias para reparar (es una manera de decir, en tanto el verdadero objetivo era más bien romper, en este caso a un jugador rival) el daño que le estaba haciendo al espectáculo la falta de la patada artera, el botín en el ojo, el codazo en la nuca y el tobillo fracturado que tanto colorido le dan al fútbol. Grecia, mezquinamente, no sólo no devolvió la gentileza sino que ganó el partido. Injusto, desde ya. Mucha filosofía, mucha ética nicomaquea, mucho Sófocles; pero nada de gratitud. El partido, más allá de estas consideraciones, fue bastante entretenido, porque pudimos disfrutarlo con esa esperanza (incumplida, pero esperanza al fin) de ver algún hueso saliendo de la pantorrila de un nigeriano, alcanzado por la venganza griega.

- Argentina - Corea: Nuevamente el destino se burló de mí. El mismo día en que se presentó el combinado nacional, pusieron en Disco una oferta de mermelada de kiwi con el 40% de descuento. Seguro de que era un "ir y volver" me acerqué al negocio, pero las hordas ciudadanas habían asaltado el lugar, atraídas por tan irresistible promoción. Lo malo: no vi el partido. Lo bueno: me compre 18 frascos de mermelada de kiwi a $5. De todos modos, mientras esperaba en la caja pude escuchar que multitudes gritaban el nombre de Demichelis, por lo que presumo que volvió a ser figura. Bien por el, bien por Argentina. Vamos Argentina.

- Alemania - Serbia y Eslovenia - EEUU: nuevamente el CBC, los alumnos y Heler arruinaron mi día, mi semana, mi vida y la de mis hijos. Lo malo: no vi los partidos. Lo bueno: la razón por la que no los vi fue que estaba tomando exámenes y, por ende, la venganza será rápida, que es como funciona. Digo, de todos modos, que los resultados de los partidos fueron los esperados: se impusieron los poderosos combinados serbio y esloveno. Alguien dirá que es inconsistente postular esto luego de haber afirmado la superioridad nórdica. Error: el combinado alemán pone todas sus esperanzas en un señor que se llama Klose. Miren su pelo. Es morocho.

Llegamos hasta aquí. Ya puse nuevas encuestas.

Saludos a todos

lunes, 14 de junio de 2010

Al público en general - Empezó el mundial (no sé si se enteraron)

Bien. Al fin.

Espero puntualmente cuatro años para dejar de lado mi pose intelectual que aborrece del opio de los pueblos (el fútbol) y dar rienda suelta a mi verdadera vocación (el fútbol). Es lo bueno de estas épocas: se pueden mirar horas y horas y horas (y horas) de fútbol y mantener sin embargo una postura distante y crítica. Genial. Soy yo todo el tiempo, haga lo que haga.

Antes que nada, analicemos las encuestas que pasaron.

a) El primer parcial resultó fácil. Así lo manifestaron, al menos. Ya he tomado medidas tendientes a solucionar este problemita en el segundo. No teman ni sufran, porque no cambia nada. Tampoco recen, porque Dios está de mi lado en esto.

b) Casi el 90 % de los respondentes de la segunda encuesta evaluó la cursada como una experiencia positiva. El otro 10 % consideró que era negativo no tener más clases. Gracias.

vayamos ahora a lo que realmente importa:

1) Sudáfrica - México: Una bazofia. Entre la indignante costumbre de los africanos de confundir el fútbol con una eterna competencia de 100 metros llanos y el peinado de Andrés Guardado debía asomarse algo parecido al fútbol. No ocurrió.

2) Urugay - Francia: Si hubiesen jugado cinco minutos más, los procesaban por un delito de lesa humanidad. El árbitro dio poco alargue por eso. Bien por él. Se confirma que Gourcuff es un muchacho agraciado por la naturaleza. Lo odiamos.

3) Corea - Grecia: Un asco. Grecia, cuna de la filosofía y Corea, cuna de alguna cosa oriental muy sabia y profunda, se enfrentaron para definir qué es mejor, si preguntarse por el ser o iluminarse. Lo único que quedó claro es que los griegos definitivamente deben dedicar más tiempo a su pasado que a su presente. Y por favor, que alguien apague a los coreanos, que me ponen nervioso con ese ritmo de conejito Duracell permanente.

4) Argentina - Nigeria: No lo vi. Dicen que Demichelis jugó muy bien. Vamos Argentina.

5) Inglaterra - EEUU: Una inmundicia. Lo único rescatable es la (típica) nobleza británica del arquero Green, que reconoció los esfuerzos de los Estados Unidos por guardar el orden y la paz mundiales. Hubiera sido una pena que el reservorio moral de occidente debutara en la copa con una tristeza. Gracias, Green.

6) Argelia - Eslovenia: Partidazo. Toque, ida y vuelta, circulación y precisión. Todos los condimentos para armar el mejor espectáculo visto hasta aquí, sólo empañado por la falta de gol. Nuevamente, la nobleza de un golero (que viendo la injusticia que hubiera supuesto un resultado sin goles, se metió uno él mismo) nos hace volver a tener esperanzas en el género humano. De aquí sale uno de los finalistas.

7) Serbia - Ghana: No puedo hablar de este desperdicio del tiempo de la humanidad, por dos razones: a) fue una porquería; b) no pude parar ni un segundo de hacer chistes vergonzantes del tipo "gana gana pierde Serbia", o "pierde gana gana Serbia", o "Serbia gana pierde gana", o "gana gana Serbia Serbia". Se están juntando firmas para que se prohíba la participación de Ghana en los mundiales, o que cambie el nombre de su país. Llevo juntadas tres, la mía y la de mis hijos, que ya no pueden soportarlo más (al padre).

8) Alemania - Australia: Fenomenal. Contra todos los pronósticos, el seleccionado australiano armó un show de pases milimétricos, dosparos certeros y gambetas endiabladas. El rendimiento del combinado australiano rozó la perfección y sólo se vio empañado por algunas desinteligencias defensivas. Estamos, a no dudarlo, ante uno de los animadores de esta competencia. Lo celebramos.

9) Holanda - Dinamarca (en vivo): Una úlcera de córnea es más placentera. Lo mejor: el primer gol (una genialidad de otro partido y, sobre todo, de otro equipo). Lo peor: la existencia del partido en general.

Algunas consideraciones finales sobre el mundial:

- El tiempo le dio la razón a Passarela, o la FIFA decidió realizar una reparación histórica, promoviendo el reemplazo del balón por un nuevo dispositivo balístico que parece pelota. La industria armamentista, de parabienes.

- Las vuvuzelas aportan al espectáculo la cuota imprescindible de alegría, fervor y color que todo espectáculo popular debe tener. Por favor, que alguien empiece a asesinar de una vez a cada ser humano que vea con una en la mano.

- Esperamos con ansias el debut del próximo campeón mundial: Chile. Con muy pocas ansias esperamos Japón - Camerún, partido que ya podemos analizar de antemano;

10) Japón - Camerún: Hilarante. A la frenética necesidad africana de batir récords de velocidad, se le opuso la frenética necesidad japonesa de moverse sin parar. Gran labor de Shunsuke Nakamura, sólo opacada por la imposibilidad de distinguirlo de Hideo Hashimoto y a éste de Yuki Abe, y a éste de Seigo Narazaki. Menos mal que el arquero Eiji Kawashima se viste de otro modo, porque se me confunde con Shinji Okazaki, que es muy parecido a Yasuyuki Konno.

(NOTA AGREGADA: se me acaba de ocurrir una idea genial, nacida de la deleznable, pero esta vez oportuna, costumbre de algunos jugadores de pintarse el pelo: que la FIFA obligue a todos los jugadores de origen oriental a pintarse el pelo de un color diferente, para facilitar su identificación; en una segunda etapa, se insorporarán los jugadores de equipos africanos, en función de la evaluación de los resultados obtenidos con los orientales).

Me apuntan acá que es poco apropiado utilizar este espacio de reflexión y elevación para analizar el mundial. Es cierto. Vamos entonces a lo nuestro (que no es el mundial, me apuntan acá).

Falta poco para el segundo parcial. Por favor estudien entre partido y partido.

Les mando un saludo a todos y vamos Argentina (en un sentido espiritual, desde ya; y científico).

P.S.: Y ahí están las encuestas nuevas. A votar y vamos Argentina.