Alejandro Bresler es sólo un empleado del templo del conocimiento. Si tiene quejas, presente una nota por triplicado en la central y espere lo que haiga que esperar.

miércoles, 27 de agosto de 2008

¡Bienvenidos todos los alumnos del segundo cuatrimestre de 2008!

Aquí voy a anunciar las novedades con respecto a paros o modificaciones similares sobra la cursada de este primer cuatrimestre de 2008.

Recuerden que si no aparece en esta cartelera ningún aviso hasta las 12 del mediodía del día que tienen clase, es porque hay clase normalmente.

Todas las comunicaciones, a partir de ahora, se harán por este medio. No por mail. Usaremos los comentarios que están debajo para dialogar.

Saludos.

Alejandro Bresler.

4 comentarios:

Roberto Subi dijo...

Hola Alejandro, soy Roberto Subi (el que te intimida) de la cátedra 74003.
Con respecto a la nota que recomendas leer sobre bioética cuando Miguel Jara en una entrevista dice "los datos que expongo en el libro son de un estudio CIENTÍFICO del año 2001" o cuando Ori Cheshenovsky, de la Universidad de Tel Aviv asegura que con la NANOTECNOLOGÍA es posible crear drogas mas específicas...
Quiero decir que la ciencia como la tecnología bien aplicada tendrían caracter verdadero? Como distinguir una verdad de otra? Se entiende mi inquietud??

Saludos!!

Alejandro Bresler dijo...

Roberto:

Honestamente... no, no llego a entender la pregunta. De todos modos, en función de lo que llego a atisbar, creo que es algo que podemos plantear en la clase, porque atañe al problema de la verdad, al menos en un sentido: ¿Se puede abandonar la Verdad como criterio? ¿Hasta dónde? ¿Es lo que Heler propone?

Un saludo.

Ale

Roberto Subi dijo...

Hola Profe:

Gracias por contestar, lo charlamos en clase si es pertinente.

P.D. Lo mas lindo del "Rojo" son las Diablitas, Ja Ja

Nos vemos.

Alejandro Bresler dijo...

Como hincha del rojo falluto (me puse contento cuando Racing salió campeón... una vergüenza y una indicación de mi grado deplorable de "hinchez") suscribo que lo más lindo del Rojo son las diablitas... y la memoria (no nos queda mucho más que eso, creo, lamentablemente).

Saludos